Tras contar su terrible historia
basada en hechos reales,
empinó el codo, deslizando por su
garganta el ardiente contenido
alcohólico.
Dio una calada a su cigarro, humeando
aún más el ambiente.
Sus ojos se perdieron en el fondo del
vaso.
Levantó la cabeza, clavando su
profunda mirada impasible para pronunciar severas palabras
"A mi vida no le falta detalles
para que sea una vida de perros."

Una vida puede ser de perros,pero siempre hay un grupo de payasetes para intentar que la vida sea un poco más divertida :P
ResponderEliminar