Translate

domingo, 28 de octubre de 2012

A la memoria de un recuerdo.


Mientras paseaba me topé con aquel camino que recorría cada mañana y cada tarde para ir a verte.
Lleno de sol, alegría e ilusión.
Ahora lo observaba con melancolía puesto que se encontraba todo marchito y seco, además de tener un aspecto gris y mojado.

La verdad, es que eramos dos niños que disfrutaban de la vida desde nuestra mayor inocente ignorancia. Todo nos parecía posible, al alcance de las yemas de los dedos que podíamos agarrar cuando quisiéramos.
Nos apuntamos mutuamente en un "pagaré" todas esas caricias tímidas, recuerdos nuevos envueltos con mimos, miradas acompañada de sonrisas cómplices... Y besarnos, deberíamos haberlo hecho como dos fugitivos que huían de la ley, sin tener que preocuparnos por el mañana, como habíamos hecho siempre.

Pero tú te fuiste.
Yo también.
Y cansada de esperar emprendí de nuevo el camino sola.
Aprendí y comencé a crecer, comprendiendo que para ser sabio y viejo, antes hay que ser joven y estúpido.

jueves, 25 de octubre de 2012

"Si te digo la verdad...No tenía la menor intención de sentir nada por ti."

©Hahmed Masoumi
Y ahora,
¿ahora qué?,
 la verdad es que así es como comenzó todo: te conocí por un accidente que tuvo el destino estrellándose contra el azar, sintiendo como consecuencia un chispazo que me devolvía a la vida de vez en cuando.
En los días más turbios decidiste quedarme sin palabras, a cambio, de regalarme la mayor sonrisa estúpida que pueda dibujar mi cara al verte o cuando tu recuerdo invade mis pensamientos sin previo aviso.
En un día, me coges de la mano, me abrazas, me observas...
Y por si fuera poco, yo quiero más y más.
Nos pasamos los días grises entre susurros y caricias, arrebatándome así la parte negativa que convivía conmigo y como si de un truco de magia se tratase, lo convertiste en felicidad y ganas de conquistar el mundo a tu lado, cumpliendo todos los sueños juntos.
Ahora, aquí en el presente, sigo teniendo esa maravillosa sensación de que te quiero.
Se que ahora puedo acabar aquella frase...  Je vous aime vous.

viernes, 19 de octubre de 2012

Nocturnos y veloces.


Y no me queda otra opción que conducir de noche.
Adoro la sensación de tener para mí la carretera,
ir a 120 y reventarme los oídos con la música a todo volumen,
(The Cardigans - My favourite game, por ejemplo),
mientras voy pensando, porque conducir de noche 
da mucho para pensar.
Pienso en ti. Pienso en la distancia.
Y por eso no me queda más narices que conducir para verte.
Me da rabia y sin pretenderlo acelero un poco más.
Subo el volumen y bajo la ventanilla para no quedarme dormida.
Mi coche se ha convertido en una bala musical solitaria.
Jugueteo con el acelerador para controlar la velocidad.
Lo embalo pisando embrague en las cuestas.
Llego a la conclusión, de que siempre andamos quejándonos,
a mi humilde opinión, por puro vicio ya que es gratuito,
pues hasta que no lo vives en tus propias carnes 
no se considera el derecho para quejarse
porque no puedes hacerlo de algo que ignoras.
También nos cansamos de escuchar las quejas de los demás
y no de contar las nuestras propias.
Como los faros de los coches, 
que siempre nos molestan los que vienen
pero no los nuestros propios.
Con lo que jode unas largas en mitad de la noche en una pendiente
o lo que deslumbran cuando te los enchufan desde atrás
en el espejo del interior del coche.
Y encima, dí algo.
A lo que me lleva al pensamiento
de que somos unos seres egoístas sin ningún tipo de
consideración ni empatía.
"Eso es mentira", pensarán algunos,
pero si se pone a repasar su vida también habrá cometido errores.
El equivocarnos es lo que nos convierte en humanos
con conciencia y sentimientos.
En los altavoces comienza a marcar un ritmo fuerte,
(Do it like a dude, con Jessie J.)
y sin quererlo comienzo a cantarla con la misma rabia que la escucho.
Estrujo el volante, saboreo la sensación.
Ahora sí, intencionadamente pisoteo el acelerador un poco más.
Lo justo para liberar tensión,
concentrándome en aquella carretera 
sin luces que me acompañen y me guíen en el camino,
como si el mundo se hubiera sentenciado para siempre
en una oscuridad eterna de noche y estrellas.
Pero la realidad es que deseo llegar cuanto antes a mi destino.



jueves, 18 de octubre de 2012

Locura musical.

Frío, mucho frío.
Todo se encuentra en calma.
Pero de pronto...
Los dedos locos de un pianista maquiavélico, inventándose acordes, aporreando tecla tras tecla sin parar, hace que todo se confunda en sonidos, imágenes, recuerdos.
Todo va cayendo sobre su propio peso.
Lo lamentas, pero no puedes frenarlo. El pianista sigue tocando. Se sigue volviendo loco en su interior.
Su música se convierte en algo grande, maravilloso y espléndido al final.
Alguien lo escuchó y un violinista le acompaña, llegando con fuerza para romper el silencio más allá de la imaginación, creando una música gloriosa para los oídos, hasta para el ser más divino.
Ambos se inventan notas y acordes, improvisando el uno con el otro sin parar de tocar. Haciendo girar, explotando juntos.
Volviéndose locos sin más.

miércoles, 17 de octubre de 2012

...


El juego de las indirectas.

Anoche, medité largamente.
El vino se convirtió en mi fiel amante esa noche. Conseguía ver el reflejo translucido a través de la botella. que emitía las luces de la calle.
A oscuras me quedé, y la realidad es que me sentía cómoda. Bebiendo y fumando, nuevamente.
Repasé el manifiesto de mi vida, el mejor monólogo escrito sobre uno mismo que jamás nadie pudiera escribir.
Pero no me atreví (ni me atrevo) a relatarlo, puesto que solo hay frustración, rabia (si, eso mismo) y muchísimas ganas de gritar mientras se dicen cosas sin sentido, sin razón ni lógica, y lo más importante: sin pensarlo dos veces. No voy a arrepentirme por cosas que dije, no permitiré cometer el mismo error.
Hay una frase que dice: "No prometas cuando eres feliz, no decidas si estás triste y no responda si estás enojado."
Así lo cumplí, palabra por palabra en apenas unas 5 horas escasas.
Vuelvo a dar un trago más a mi copa, decido ir a por otra botella. Mato al cigarrillo, y en la oscuridad me enciendo otro haciendo que por segundos se ilumine mi rostro entre tanta oscuridad.
"Siendo frío es como conseguir salir del pozo", es lo que me enseñaron una noche cualquiera. De vez en cuando, esa frase se pasea por mi mente con fuerza,una y otra vez que es lo penoso. Me provoca más soledad aún, así que vuelvo a beber para ahogar las penas, que es lo que suelen decir por ahí.
Tendrá razón la persona que me lo escupió a la cara sin ningún tipo de reparo ni consideración. Quería que aprendiera la lección, así que, comprendí nuevamente, que siempre existirá el uno mismo y que con eso debe bastar para salir de cualquier lugar.
Me fui a dormir, rezando por no tener pesadillas y amanecer de una manera diferente.
Pero Dios no escucha a los ateos.

martes, 16 de octubre de 2012

"Lo que no te mata, te hace un luchador."


Pensamientos por esperar demasiado.


Me acomodo en el asiento.
Parece que tardará esta vez.
Me encenderé un cigarillo, esto va para largo.

[Primera calada, pensativa]



Comienzo a pensar que no tengo remedio.
Que siempre dí demasiado hasta convertirme en una egoísta.
Cada día, modifico los acordes de mi vida:
mi vida contigo,
mi vida sin ti.
Pero no parece que resulte demasiado.

[Segunda calada]

La verdad, es que estoy harta.
Creo que merezco algo mejor, pero se que no me lo gané.
Me queda soportar mis manías y costumbres.
Mis bucles de esta puta noria que no para de girar.
Mis masturbaciones mentales, que no dejan lugar al placer.

[Tercera calada]

No puedo ni pensar lo que vendrá después.
De la imaginación ni hablamos.
Pienso que no soy humana,
pero la presión que siento en el pecho,
junto al lado de mi corazón
me recuerda que mi órgano vital sigue bien vivo.
Con lo cuál yo también.
¿Será por pensar demasiado en ti?

[Cuarta calada]

Finalmente, se me mengua el alma,
haciendo que me sienta diminuta en este mundo de gigantes.
Me siento tan insignificante,
que nadie se fija en mí.

[Quinta calada]

Solo deseo hacer el amor
para acabar con las guerras de mi interior.
Hacer callar a esas voces
a grito de orgasmo y orgasmo.
Sentir que entre tanta mierda
exploto en un arrebato de pasión,
hasta conseguir acabar con mi vida en pleno éxtasis.

[Sexta calada]

Las personas contienen secretos
y formulan mentiras
mientras se dedican a esconder las verdades
por miedo en su interior.
En el fondo, eso es lo que las hace tan especiales.

[Séptima calada]

Me gusta estrujar la boquilla del cigarro entre mis dedos.
Pero se que finalmente morirá.
También sé que yo me estoy condicionando a ello.
Pienso, que debería dejar de fumar.

[Maté al cigarro, pero no me arrepiento de ser una asesina]

Me marcho de aquí.
Tardaste demasiado,
creo que ambos esperamos suficiente.

lunes, 15 de octubre de 2012

*

Siempre termino preguntándome
donde se encuentran los límites del bien y del mal.
Si la ética, la moral o la razón consiguen aliarse y vencer
al corazón.
Siempre comienzo hablando de algo idílico
para terminar concluyendo con la triste realidad.
Me enciendo un cigarrillo, mientras me dedico a observar al mundo en su esplendor.
Meditando sobre donde están los límites de cada uno.
Si se permite sobrepasarlos.
¿Está permitido lo prohibido?
De no ser así, ¿porqué nos resulta tan tentador?
Mis pensamientos se distraen 
cuando el humo del cigarro comienza a formar figuras
irreales y llenas de fantasía.
Lo justo para que me aleje de nuevo de la realidad y me crea mi propio cuento.
Muy bien,
"Erase una vez..."

miércoles, 10 de octubre de 2012

94 años.

Demostraste, y sigues demostrando año tras año, ser una auténtica Dama de guerra.
Gracias por enseñarme la lección más grande e importante: aunque la vida te trate mal, jamás pierdas la sonrisa. "Vamos a reír, que es lo que nos queda."

 Felicidades.

See.

Recuerdo tus ojos azules, fríos como un témpano de hielo.
Profundos como el lago Epecuén.
No miraban nada, pero lo observaban todo.
Permanecían expectantes a cualquier cambio del monótono transcurso del tiempo.
Deberían transmitirme miedo. Soledad. Frío.
Mucho frío.
Pero dicen que la mirada, es el espejo del alma.
Que delata como te sientes o lo que te sucede.
Cuando lloras, estás triste.
Cuando los arrugas, sonríes.
Cuando los cierras, sueñas.
Lo bueno de las miradas frías, es que cuando sienten todo se convierte en verdadero, y consigues valorar lo que otras personas te regalan por pura cortesía.

Quise viajar a la nada.

Desaparecer.
Volverme un ser efímero.
Invisible.
Inexistente.
Quise viajar a la nada,
y mientras viajaba, por el camino, me lo encontré todo.

1.30

Corrí sin parar. No sabía si me perseguían, si ya los había perdido. Saqué fuerzas de flaqueza y continúe por medio del bosque.
La noche oscura me abrazaba, como apiadándose de un pobre diablo, que carecía de alma y que no tenía perdón de Dios por asesinar a quien se le cruzó en su camino.
Me apoyé en un árbol muerto en vida, como me podía sentir yo. Pero me escuché fatigar. Mi corazón retumbaba en mi pecho a un ritmo descontrolado, loco por salir.
Mi cuerpo comenzó a engarrotase por la rabia, mis recuerdos locos golpeaban a mi mente suicida sin piedad y secuestraban mi parte más lógica, haciéndome perder la razón.
Grité. Grité de la manera más desgarradora posible. Ya no me importaba que me siguieran, que quisieran matarme. No me sentía humano.
Me quedé sin voz, y afónico me dediqué a llorar mientras me rendía ante las raíces de aquel dichoso árbol muerto que parecía observarme mientras se burlaba de mi existencia, porque él, aunque estuviera seco, seguía erguido luchando por un lugar de ese patético bosque lleno de vida.
Comencé a mirarle. No era hermoso, era negro como mi corazón, pero era fuerte. Tan fuerte que me sentí intimidado.
Sequé mis lágrimas con la manga sucia de mi chaqueta.
La soledad quiso hacerme compañía. El silencio robó los silencios del bosque.
Apoyé mi mano en su corteza rígida. Si lo acariciaba se desmoronaba, pero no parecía importarle. Comenzó a impresionarme.
No tenía nada. Por no tener, carecía hasta de la existencia de un halo de vida. Pero no quería rendirse.
Me levanté y me quedé observándole ¿quizás durante horas? pensando en el porque la casualidad me había llevado hasta ese árbol, de porque el azar jugó una carta a mi favor, cuando me merecía una jugada entera en mi contra.
Porque ese árbol tan insignificante seguía luchando, si lo había perdido todo.
Comenzó amanecer. Los primeros rayos de sol lo atravesaron desesperadamente en un intento de reanimarlo.
No parecía tan tenebroso como la noche me hacía creer. Entonces lo comprendí.
No podía creerlo, me acerqué para verificarlo y sí, era cierto.
Existían brotes verdes. Renacía de su propia muerte en busca de una segunda oportunidad. Me hizo recordar el tilo de Linn, aquel que custodiaba almas. Este árbol luchaba por mantener en su interior aquello que le hacía especial, lo que le permitía renacer. El cuál, después de Dios sabe cuántos años o siglos, lo estaba consiguiendo.
Sí.
Todos merecemos nacer de nuevo y comenzar una segunda oportunidad desde cero, por mucho que hayamos perdido.

martes, 9 de octubre de 2012

Declaration of love.

http://popmodernidad.tumblr.com/post/386468202/via-iamblessed
No tenemos la opción de elegir a quien pretendemos querer.
Simplemente, aparece como algo certero en tu historia, precipitadamente y sin buscarlo porque no pretendías sentir algo así.
Pero un día sientes las teclas de un piano, los acordes de una guitarra o un hermoso vals que comienza a bailar en tu interior.
Quieres sentir todo ese amor.
Da igual cuantas veces pasemos por lo mismo, siempre escucharemos esa melodía, con notas diferentes para cada persona.
Pensamientos que consiguen que nos atasquemos a la hora de expresar lo que sentimos, quedarte sin palabras por un gesto o mirada, e irremediablemente pensar que harías cualquier cosa por permanecer a su lado.
Puesto que no tenemos la opción de elegir, tenemos el deber de disfrutar del momento, cuanto dure, pues es mejor haberlo sentido alguna vez.




Increíble.

lunes, 8 de octubre de 2012

Un ejemplo de talento: Jessie J.

Todas las personas deberíamos derrochar pasión en aquello que nos entusiasma y que consideramos nuestra pequeña debilidad por convertirse en una necesidad de nuestra vida. Tampoco hay que dejar de luchar por nuestros ambiciosos sueños para que se cumplan.



Es fácil contagiarse de la emoción y afán que pone en sus canciones.

lunes, 1 de octubre de 2012

Abracadabra

Y entonces, te cogen y todo se acabo.
Ya no hay consecuencias, ni sentimientos que valgan ni tan si quiera tiempo.
Todo queda olvidado paso a paso, golpe a golpe.
Huir ya carece de sentido.
Encaras. Gritas. Tu mundo comienza a temblar.
La adrenalina comienza apelmazarse en el corazón.
Nada tiene lógica. Son locuras las que suceden por tu mente.
Y en algún momento de todo ese descontrol, todo queda en la nada, neutralizado por el poder de un beso.