Por más que investigaba no encontraba tu paradero. Estaba harta. Pegué un
puño a la mesa y a continuación me quejé.
Ardía en rabia, tenía que encontrarte, ¿dónde estabas?
Pasaron los días, las horas... El paso del tiempo hizo mella en mí. No
aguantaba más.
Quise abandonar pero entonces encontré una silueta oscura sentada en los
escalones de mi portal. Me acerqué y me senté a su vera.
-¿Dónde estabas?- le pregunté sin mirarle.
- Esperando.
- Sabes lo que toca, ¿verdad?
Asintió.
Cogí el arma, le apunté a la cabeza sin mirarle. Él tampoco me miraba.
- A ti, te llevaré en el corazón. Lo siento.
Apreté el gatillo y todo acabó.
En el pecho llevo tatuado "Dream". Lo importante es no desistir.
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