Translate

jueves, 28 de junio de 2012

Locura.

Me lo encontré sentado en el mismo lugar de todos los días. Era de costumbres fijas.
Me acerqué, como otros días insistentemente, para que hablara conmigo. Yo soy la única persona que puedo solucionarle su problema. Soy un profesional.
-Buenas, como estás hoy.
No me miro. Creo que incluso no se percato de mi presencia. Le coloqué mi mano en su hombro en señal paternal y de confianza.
Volvió a la realidad y me miró con aquellos ojos que a otro cualquiera le hubiera hecho vibrar todo el alma de miedo. Yo lo conocía, era mucho tiempo tratándolo y se que detrás de todo eso se escondía mucho más.
Miro al suelo y comenzó a llorar.
-Cuéntamelo, puedo ayudarte.
Y habló, eso pocas veces lo conseguía.
-Este mundo de hipocresía me da asco. Solo puedo llorar, lo que quiero es vomitarles encima y que se jodan.
Lo decía con tanta rabia contenida que no podía creer que lo dijera en serio.
-¿Porqué?
-Por que siempre me tocó a mí. Aquel día, ojalá que no hubieran llegado a tiempo. Debí acabar ya con esto de una puta vez, porque no me creo que sea de humanos aguantar esta mierda. ¿Usted como lo aguanta? ¿escuchando todos los días a tantos locos con su locura... ¿Como no consigue volverse como ellos?
-Por que es más gratificante salvar a una persona que dejar que se consuma.
-Es más fácil verlo de esa posición que sentirlo.
-Lo se, juego con ventaja. Pero por eso hablamos, para que pueda llegar a comprender tu mundo. ¿Porqué el intento de suicidio?
-Fácil, no podía más. Esa sensación pesada todos los días a todas horas. Despertarme y sentir que todo esta perfecto, hasta que conseguía desvelarme del todo y descubrir que no es así, que solo era un sueño y que todo seguía igual era casi peor, me arrebataba el aire. Era constante, agobiante. Estaba acabando conmigo mismo. Así que un día pensé "¿para qué seguir?" era inhumano. Nadie me explicaba lo que sucedía, hasta que me encontraron a tiempo y usted me lo explicó. Sigo sin comprenderlo, sigo pensando que todo es una mierda, pero además ahora lo que siento es vergüenza. Al final, todos terminaremos muy locos.
-Bueno, saldremos de esta, solo necesitamos tiempo y paciencia. Prometo que esto acabará algún día.
Me miró inquietante, como si hubiera escuchado la mayor mentira de su vida.
-No necesito más tiempo y mi paciencia si llego a suicidarse aquel día, ya no me queda. Me quedé solo Doctor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario