Cuenta la leyenda que en este molino se escondía un extraño animal
llamado Tarasca, largo como una serpiente, patas de oso, caparazón de
tortuga, y un gran aguijón en la cola. Sólo salía en las noches de
tormenta, y lo hacía para devorar a la población…corría el año 1480
cuando una noche oscura y lluviosa en la que caían rayos y truenos,
fueron a buscar a su casa al médico judío Cohen. Lo necesitaban en la
Albuela para atender al porquero. Cohen se negó, pero los setecientos
maravedíes que le ofrecieron terminaría convenciéndole, a pesar de que
su esfuerzo de poco sirvió pues el enfermo murió dulcemente después de
tomar las hojas de Dedalera que el médico le administró. En el camino de
vuelta, sus acompañantes y él aflojaron la marcha para descansar en las
cercanías de la ermita de los Mártires (cerca del puente de las Brujas y
de la Fuente de los Alunados) cuando escucharon un ruido sobrecogedor.
Los caballos comenzaron a relinchar dando saltos de una manera tan
enloquecida que Cohen, que no era buen jinete, cayó al suelo en el mismo
instante que un extraño animal, parecido a un dragón, lo apresó ante
los asombrados y atemorizados ojos de los testigos que nada pudieron
hacer cuando vieron como el médico era arrastrado en dirección a la
fuente de los Alunados, donde más tarde apareció ahogado. Los
acompañantes del judío decían haber visto al bicho huyendo a su guarida:
un molino cercano.
Fue en aquellos días cuando se convirtió en costumbre que después de la
procesión del Corpus, los mozos, para envalentonarse, y antes de marchar
camino del molino en busca de la Tarasca, bebieran buenas cantidades de
alcohol. Después, al cabo de las horas, eran legión los que aseguraban
haberlo visto.
Leyendas de Badajoz.
Fotografía: GatoNegro_13
http://www.flickr.com/photos/76915108@N07/7052903737/in/photostream/

Interesante :)
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