A creer en la magia de la fotografía, es puro arte.
En la magia propiamente dicha, que nos traslada a un mundo
de ilusión.
En la música, en tocar con las yemas los acordes de una
guitarra. La vida es como una melodía, con notas bajas y notas altas.
En la poesía, en el
poder de la escritura, de la propia pluma. Se pueden crear mundos maravillosos.
De coger un pincel, y pintar no se qué que resulta ser espectacular y novedoso.
En el poder de la risa, considerada la lengua mundial que
todos entendemos.
De decirle al cáncer que se
joda de una vez por haberle ganado la batalla.
En la maravilla de ayudar a los demás por puro altruismo.
En luchar cada día, aunque las cosas se pongan difíciles.
Tenemos derecho a creer que podemos, y que encontraremos
trabajo. En creer en nosotros mismos.
En el amor, en compartir tu vida mientras coges de la mano a alguien. Por
ser un sentimiento tan irracional que resulta ser maravilloso.
En “siempre estaré contigo” y no fallar.
En las personas que cuidan con pasión a sus semejantes de alzhéimer, a cambio de que les dediquen una sonrisa y
les reconozca. Que se sientan enormes tan solo por eso.
Tenemos derecho a creer en la paciencia de las madres, por
dar lo mejor de sí por el simple hecho de ser madres y de su amor
incondicional.
En lo improvisado, en el “porque sí”.
En que el mundo cambiará a mejor y que todos ayudaremos a
ello.
En personas que estarán ahí cuando se les requiere sin necesidad de ser llamados.
De que importe más el interior de las personas que el
exterior con un físico despampanante.
En la inocencia de un niño, creer que nunca perderá esa alegría sin saber por qué.
Tenemos derecho a creer en la curiosidad, en que la ciencia
acabará con enfermedades letales hoy en día.
De creer principalmente en la fuerza de voluntad de cada
uno. De ser responsables de nuestros propios actos sin llegar a la maldad
gratuita.
En perdernos, sin tener la necesidad de saber a donde
vamos.
De aprender de todo.
En que con una mirada se demuestren muchas cosas. Que se
valoren nuestras acciones.
Tenemos derecho a creer en unos ideales propios y que nos lo
cambiarán ni se burlarán porque serán respetados. Ya no hará falta morir por
ellos.
En la amistad, que será la familia que podrás escoger.
En la amistad, que será la familia que podrás escoger.
De que aunque nos
encontremos en el peor de los momentos que nos brinde la vida, seamos capaces
de reír.
En la verdad, se acabaron las mentiras.
En poner caras graciosas y raras en las fotos en vez de
posar.
Tenemos derecho a creer en un millón de cosas.
Tenemos
derecho a soñar, tenemos derecho de vivir nuestro sueño y de que se cumpla todo lo que
creemos.
¿Cuáles son tus razones?




Fabuloso...simplemente grande :D
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