Según Nietzsche, el único cristiano de la historia es Cristo. No fue el hijo de Dios, sino un hombre de buen corazón que quería enseñar el camino de la felicidad. Un moralista, un "santo anarquista".
Todo lo demás, lo utilizo en su propio beneficio Pablo de Tarso, fundador de la iglesia, comenzando por el aprovechamiento de la figura del mesías.
Si esta acción no se hubiera cobrado muertos, no se conocería la religión hoy en día como tal, se hubiera mantenido en la secta de los jesuitas, que así comenzó junto con tantas otras sectas de la época.
Cristo ha muerto, con lo cual han muerto los valores que él mismo predicaba.
Fotografía: GatoNegro_13
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